¿Qué creemos?
la Biblia tiene 66 libros y es la revelación escrita de Dios al hombre. Es plenamente inspirada por Dios en cada Palabra. (2 Timoteo 3:16), siendo absolutamente inerrante en los documentos originales (Pr 30:5-6); Infalible (Salmo 19:7); exhalada por Dios (2ª Pedro 1:20-21); completa (Apocalipsis 22:18-19); con autoridad final (2ª Timoteo 3:16-17); que lleva a cabo todo lo que promete, (Isaias 55:11) y que provee la certeza de salvación eterna a todos los seres humanos que creen en ella y la obedecen (Juan 5:24; 20:31).
Así mismo la Biblia, como Palabra inquebrantable de de Dios, es nuestra única pauta de fe y conducta; (Mateo 5:18; 24:35; Juan 10:35; 16:12-13; 17:17; 2ª Timoteo 3:15-17; Hebreos 4:12); y es por ello que la estudiamos, aplicamos y predicamos conforme a su interpretación literal, gramatical e histórica. (1 Corintios 2:13).
Creemos que solo hay un Dios vivo y verdadero (Deuteronomio 6:4; Isaías 45:5-7; 1 Corintios 8:4), uno en esencia (Juan 4:24), perfecto en todos Sus atributos, uno en esencia y que existe eternamente en tres Personas—Padre, Hijo, y Espíritu Santo (Mateo 28:19; 2 Corintios 13:14)
Dios Padre
Es la primera persona de la Trinidad, que ordena y dispone todas las cosas de acuerdo a Su propósito y gracia (Salmo 145:8-9; 1 Corintios 8:6), ya que es el Soberano de todo, (Salmo 103:19 y Romanos 11:33-36), y salva del pecado a todos los que vienen a Él por medio de Jesucristo y que los adopta, como hijos suyos. (Juan 1:12; Romanos 8:15; Gálatas 4:5; Hebreos 12:5-9).
Dios Hijo
La segunda Persona de la Trinidad es Cristo, el Mesías, quién llevó a cabo nuestra redención por medio del derramamiento de su sangre, mediante su muerte sacrificial, voluntaria, vicaria, sustitutiva y propiciatoria. (Juan 10:15; Romanos 3:24-25; 5:8 1 Pedro 2:24). Dios Padre lo resucitó de los muerte y sentó a su diestra, donde ahora es nuestro único mediador, abogado y sumo sacerdote. (Mateo 28:6; Lucas 24:38-39; Hechos 2:24, 30,32; Romanos 4:25; 8:34; Hebreos 7:25; 9:24; 1 Juan 2:1).
El Verbo eterno se encarnó naciendo de una virgen, Maria (Isaias 7:14; Mateo 1:23,25; Lucas 1:26-35; Juan 1:14), siendo Dios y hombre perfecto, quien dejó a un lado todos sus atributos divinos, en favor de sí mismo, para llevar una vida de siervo, y dar ejemplo a la humanidad. (Filipenses 2:5-8; 1 Pedro 2:21). Su propósito fue revelar al Padre (Juan 1:18, redimir a los hombres, y volver en una segunda venida para gobernar sobre el reino de Dios. (Hechos 1:9-11; 1ª Tesalonicenses 4:13-18; Apocalipsis 20).
Dios el Espíritu Santo
Persona divina igual al Padre y al Hijo (Mateo 28:19; Hechos 5:3-4; 1 Corintios 12:4-6; 2 Corintios 13:14, y Jeremías 31:31-34 con Hebreos 10: 15-17).
Tuvo un actividad soberana en la creación (Genesis 1:2), en la encarnación del Hijo (Mateo 1:18), la revelación escrita (2ª Pedro 1:20-21) y la obra de salvación (Juan 3:5-7). Él glorifica al Hijo revelándolo a los creyentes (Juan 16:14) y transformándolos a la imagen misma de Cristo. ( Juan 16:7-9; Hechos 1:5; 2:4; Romanos 8:9; 2 Corintios 3:6; Efesios 1:13). Haciendo que todos los que creen en Jesucristo posean su presencia, desde el momento de la salvación, siendo llenados espiritualmente por él. (Juan 16:13; Romanos 8:9; Efesios 5:18; 2 Pedro 1:19-21; 1ª Juan 2:20-27) y morando en cada uno de los redimidos por Cristo (1 Corintios 6:19).
Enseñamos que el hombre fue creado por Dios a Su imagen y semejanza. varón y hembra, con distintos roles. Creado al principio libre de pecado, con una naturaleza racional, con inteligencia, voluntad, determinación personal, y responsabilidad moral para con Dios (Génesis 2:7, 15-25; Santiago 3:9).
Pero que en un momento determinado de la historia pecó voluntariamente, perdiendo su inocencia y revelándose contra Dios, incurriendo en la pena de muerte espiritual y física, volviéndose por este pecado inherentemente corrupto, y totalmente incapaz de escoger o hacer aquello que es aceptable a Dios, y sin poder alguno en sí mismo para tener capacidad de restauración. Está muerto en sus delitos y pecados, por naturaleza, por decisión personal y por declaración divina. Todos los hombres están en Adán y transmiten de unos a otros su naturaleza corrompida de pecado, siendo Jesucristo la única excepción. (Salmo 14:1-33; Jeremías 17:9; Romanos 3:9-18,23; 5: 10-12). Por consiguiente, tiene la necesidad absoluta de volverse a Dios en arrepentimiento a través de Jesucristo, el único camino a Dios, para recibir el perdón de pecados y la vida eterna que él ofrece. Esta nueva vida sólo se puede obtener a través de la fe en la obra de Jesucristo, Ya que todos pecaron, todos necesitan la salvación eterna de Dios.
Creemos y enseñamos que la salvación es ofrecida al pecador por gracia, basada en la redención de Jesucristo, y no basada en méritos humanos u obras que se puedan realizar. ( Isaias 64:6; Juan 1:12; Efesios 1:7; 2:8-10; 1 Pedro 1:18-19), porque la salvación de Dios es gratuita y sólo por gracia. preservada por Dios para siempre. (Juan 5:24; 6:37-40; 10:27-30; Romanos 5:9-10; 8:1, 31-39:; 1 Corintios 1:4-8; Efesios 4:30; Hebreos 7:25; 13:5; 1 Pedro 1:5; Judas 24), y que el creyente, una vez justificado manifiesta mediante frutos de justicia a lo largo de su vida, en un proceso de santificación continua y separación del pecado. (Romanos 12:1-2; 1 Corintios 5:9-13; 2 Corintios 6:14; 7:1; 1 Juan 2:15-17; 2ª Juan 9-11).
Justificación.- Es un acto de Dios (Romanos 8:33) mediante el cual declara justos a todos los que, a través de la fe en Cristo, se arrepienten de sus pecados, y lo confiesan cómo su Señor y Salvador (Isaias 55:6-7; Lucas 13:3; Hechos 2:38; 3:19; Romanos 5:1; 8:33; 10:9-10), esta justicia es independiente de cualquier virtud u obra humana (Romanos 3:20,28; 4:3-5).
Santificación.- Es posicional e instantánea; desde el momento que se recibe a Cristo como Salvador, el creyente es colocado aparte con Cristo, como pertencientes a Dios.
No debe ser confundida con la santificación progresiva, que es la obra del Espíritu Santo, mediante la cual el estado del creyente es traído a un punto más cercano a la posición que disfruta por medio de la justificación, cuando obedece a la Palabra y es capacitado por el Espíritu Santo, siendo capaz de vivir una vida de mayor santidad en conformidad a la voluntad de Dios, volviéndose más y más parecido a nuestro Señor Jesucristo. (Juan 17:17,19 Hechos 20:32; Romanos 6:1-22; 2 Corintios 3:18; 1 Tesalonicenses 4:3-4; 5:23). Pero también sabiendo que, aunque salvado y santificado, siempre estará involucrado en un conflicto diario con su naturaleza caída. Por lo que toda afirmación de que un creyente puede erradicar el pecado totalmente de su vida, no es bíblica porque siempre tendrá que depender del perdón de Dios y la persona del Espíritu Santo, que le proveerá con la Palabra todo lo necesario para la victoria final. (Galatas 5:16-25; Efesios 4:22-24; Filipenses 3:12; Colosenses 3:9-10; 1ª Pedro 1:14-16; 1 ªJuan 3:5-9
Iglesia local y universal.
Iglesia Universal .Creemos y enseñamos que La iglesia es un organismo espiritual único, y no una organización humana, y ha sido diseñada por Cristo. Está constituida por todos los creyentes de todas las epocas y nacionalidad desde que el Espíritu descendió en Pentecostés donde tuvo su comienzo (Hechos 2:1-21; 38-47), y será completada cundo Cristo venga a por los suyos. (1 Corintios 15:51-52; 1 Tesalonicenses 4:13-18).
Es un misterio que ha sido revelado por Dios en el Nuevo Testamento. (Efesios 3:1-6; 5:32). Siendo por esto que todos los que confían en Jesucristo son inmediatamente colocados por el Espíritu Santo en este cuerpo espiritual. (1ª Corintios 12:12-13). También llamado novia de Cristo (2ª Corintios 11:2; Efesios 5:23-32; Apocalipsis 19:7-8), de la cual Cristo es la cabeza (Efesios 1:22; 4:15; Colosenses 1:18). Que comenzó el Día de Pentecostés (Hechos 2:1-21,38-47) y será completada cuando Cristo venga por los suyos. (1ª Corintios 15:51-52; 1ª Tesalonicenses 4:13-18).
La Iglesia Local
Se encuentra incluida en la iglesia universal. Está constituida por todos los creyentes vivos que han nacido de nuevo, y que se reunén en un determinado lugar para la adoración, alabanza, y servicio a Dios. (Efesios 2:11; 3:6).
Tiene como autoridad suprema a Cristo, (1ª Corintios 11:3; Efesios 1:22; Colosenses 1:18) que da los dones que se encuentran en las Escrituras para el servicio de los santos y ministerio de la Palabra de Dios. La iglesia local esta bajo el control supervisión de los ancianos (también llamados obispos y pastores en Hechos 20:28; Efesios 4:11) Dotados de unos requisitos que se encuentran en la Palabra, (1ª Timoteo 3:1-13; Tito 1:5-9; 1ª Pedro 5:1-5) y que usan con santidad para guiar y alimentar espiritualmente a la Iglesia, bajo la autoridad de Cristo.
Por esto, toda iglesia local es autónoma. Libre de cualquier autoridad externa y jerarquía, con el derecho de administrarse a sí misma, y con libertad para neutralizar cualquier escalafón de individuos u organizaciones externos a ella. (Tito 1:5). Así es que cada iglesia local, a través de sus ancianos y su interpretación y aplicación de la Escritura, debe ser el único juez que determine los asuntos íntimos y espirituales que se le presenten. (Hechos 15:19-31; 20-28; 1 Corintios 5:4-7; 13:1; 1 Pedro 5:1-4). Siempre con el propósito de dar gloria a Dios, (Efesios 3:21) edificarse a sí misma en la fe, con la instrución de la Palabra (Efesios 4:11-16), (2 Timoteo 2:2, 15; 3:16-17), en comunión (Hechos 2:47; 1ª Juan 1:3), guardar las ordenanzas (Lucas 22:19; Hechos 2:38-42) y extendiendo el evangelio a todo el mundo. (Mateo 28:19; Hechos 1:8; 2:42).
Dones espirituales:
Al principio de la formación de la Iglesia se dieron dos clases de dones: dones milagrosos de revelación divina y dones de ministerio. Respecto a los primeros, la Biblia enseña que fueron limitados en el tiempo y cesados por Dios hasta que cumplieron el propósito de confirmar la autenticidad del mensaje de los apóstoles y se concluyeron las Escrituras. (Hebreos 2:3-4; 2ª Corintios 12:12) Los segundo, actualmente se encuentran vigentes, porque el Espíritu Santo los ha puesto para equipar a los santos creyentes en la edificación de los unos con los otros.
Pasado ese tiempo y quedando confirmada la total revelación del Nuevo Testamento, las Escrituras se convirtieron en la única prueba de autenticidad del mensaje de Dios. Los dones de naturaleza milagrosa ya no fueron necesarios para certificar a un hombre, ni a su mensaje. (1ª Corintios 13:8-12). Ya que estos dones pueden ser falsificados por Satanás al punto de engañar a los creyentes. (1ª Corintios 13:13-14:12; Apocalipsis 13:13-14). Quedando como únicos dones en operación, en el día de hoy, aquellos que sirven para equipar y edificar (Romanos 12:6-8). Por ejemplo, actualmente nadie posee el don de sanidad, aunque sí sabemos que Dios oye y responde las oraciones de fe, actuando de acuerdo a su propia voluntad, que es perfecta con aquellos que tienen enfermedades, están sufriendo, o se encuentran en aflicción. (Lucas 18:1-6; Juan 5:7-9; 2ª Corintios 12:6-10; Santiago 5:13-16; 1ª Juan 5:14-15).
Sacramentos:
El Nuevo Testamento enseña ((Hechos 2:38-42) dos únicas ordenanzas. Ordenanzas que no confieren gracia en sí mismas, sino que son actos de obediencia y símbolos establecidos por Cristo para su iglesia: Ellas son el bautismo por inmersión y la cena del Señor.
El bautismo por inmersión (Hechos 8:36-39) es el testimonio solemne de que un creyente nacido de nuevo, muestra su fe en el Salvador crucificado, sepultado, y resucitado. Mostrando mediante el bautismo su unión con Cristo en su muerte al pecado y resurrección a una nueva vida. (Romanos 6:1-11). También es una señal de comunión e identificación con el cuerpo visible de Cristo. (Hechos 2:41-42).
La cena del Señor es la conmemoración y proclamación de la muerte de nuestro Señor Jesucristo su muerte y resurrección hasta que él venga. Que siempre debe ser precedida por una solemne evaluación personal. (1ª Corintios 11:28-32). Mediante esta ordenanza mostramos que, los elementos de la comunión únicamente representan la carne y la sangre de Cristo.
La Biblia contiene gran información acerca de los ángeles santos y de la realidad de Satanás y sus huestes de maldad. Por tanto, creemos y enseñamos que este es un tema importante, sobre todo en cuanto a su influencia en la original caída del ser humano.
Los ángeles son seres creados que no deben ser adorados. Y aunque son de un orden más alto en la creación que el ser humano, su existencia sólo se debe al servicio y la adoración a Dios. (Lucas 2:9-14; Hebreos; 1:6-7,14; 2:6-7; Apocalipsis 5:11-14; 19:10; 22:9). Sin embargo, entre ellos se encuentra Satanás, un ángel creado y el autor del pecado. Que se rebeló contra Dios, su creador, (Isaías 14:12-17; Ezequiel 28:11-19), llevando con él a otros ángeles caídos y convirtiéndose en el enemigo, abierto de Dios y los seres humanos. (Isaías 14:13-14; Mateo 4:1-11; Apocalipsis 12:9-10) El príncipe de este mundo, sin futuro y sin honra al ser derrotado a través de la muerte y resurrección de Jesucristo (Romanos 16:20); que será eternamente castigado y apartado de Dios para siempre en el lago de fuego. (Isaías 14:12-17; Ezequiel 28:11 -19; Mateo 25:41; Apocalipsis 20:10).
¿Qué creemos y enseñamos sobre los acontecimientos de los últimos tiempos? (Escatología) ORDEN BIBLICO DE LOS ACONTECIMIENTOS.
Rapto de la iglesia. Textos clave: 1 Tesalonicenses 4:16-17; 1a Corintios 15:51-52. Cristo viene por su iglesia. (No reinará aún en la tierra). Los creyentes vivos serán transformados y los muertos en Cristo resucitan para encontrarse con Él en el aire. Un acto invisible al ojo humano y que nadie sabe ni el día ni la hora.
Gran tribulación. Textos clave: (Mateo 24:21; Apocalipsis 6-18). Periodo de siete años (Daniel 9:27) de juicio y sufrimiento en la tierra. Levantamiento del Anticristo y juicios de Dios sobre las naciones. Israel entra en el centro del plan profético.
Segunda Venida de Cristo. Textos clave: Apocalipsis 19:11-16; Mateo 24:29-31. Cristo regresa con su Iglesia y con poder y gloria. Derrota al Anticristo y a las naciones reunidas en Armagedón.
Cristo establece su reino en la tierra.
Reino Milenial. Texto clave: Apocalipsis 20:1-6. Cristo reina literalmente por 1.000 años en la tierra desde Jerusalén. Satanás está atado en el abismo durante este tiempo. Es un periodo de justicia y paz.
Rebelión Final. Texto clave: Apocalipsis 20:7-10. Al final del milenio, Satanás es liberado brevemente y engaña a las naciones. Se produce una última rebelión, que es sofocada por Dios. Satanás es lanzado al lago de fuego.
Juicio del Gran Trono Blanco. Texto clave: Apocalipsis 20:11-15. Juicio final para todos los muertos incrédulos. Los que no están en el Libro de la Vida son lanzados al lago de fuego con Satanás.
Cielos Nuevos y Tierra Nueva. Texto clave: Apocalipsis 21-22. Dios crea un nuevo cielo y una nueva tierra. La Nueva Jerusalén desciende del cielo. Se establece la eternidad con Dios para los redimidos.
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